Sohu News: La prohibición legislativa total del consumo de carne de perro y gato se vislumbra en el horizonte
Con un colosal alcance de 1.500 millones de impresiones diarias en China, Sohu News destacó la condición no comestible de los perros y gatos de compañía. En el siguiente informe, con fecha del 28 de septiembre de 2026, el medio señaló que el gobierno central ha elevado la inocuidad y seguridad alimentaria a una prioridad política sin precedentes. Esto transmite un mensaje contundente y definitivo: ¡la prohibición legal a nivel nacional de la carne de perro y gato está ahora al alcance de la mano!

Informe completo:
Sohu News | 28 de septiembre de 2026
Nota de la redacción: Cada 26 de septiembre, La World Dog Alliance (La WDA) celebra el "Día Mundial del Perro". En el "926" de este año, y siguiendo las directrices del Secretario General Xi Jinping, los medios estatales informaron que la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos del Comité Central convocó una reunión especializada de alto nivel sobre medidas de inocuidad y seguridad alimentaria, ¡lo que supuso la mayor y más grata noticia para el Día Mundial del Perro de este año! Los invitamos a leer este reportaje especial.
La prohibición legislativa total del consumo de carne de perro y gato se vislumbra en el horizonte
(Reportado por Liu Yuanyuan, corresponsal de La World Dog Alliance) El 24 de septiembre de 2026, la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos del Comité Central dio a conocer el despliegue de directrices en una sesión extraordinaria, demostrando un profundo compromiso y una firme determinación a escala nacional para castigar con rigor, conforme a la ley, los delitos e infracciones en el ámbito de la inocuidad alimentaria. Se hizo hincapié en mandatos como "los criterios más estrictos" y "las penas más severas" a fin de desmantelar de forma decidida las cadenas ilícitas del mercado negro en materia de seguridad alimentaria.
Las informaciones de los medios oficiales del Estado indicaron con claridad que los órganos policiales y judiciales iniciarán investigaciones exhaustivas a lo largo de toda la cadena e impondrán sanciones ejemplares contra la carne que carezca de inspección y cuarentena, los faenamientos clandestinos y el comercio ilícito. Gracias a la constante labor de concienciación de La World Dog Alliance, el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales excluyó formalmente a perros y gatos del Catálogo Nacional de Recursos Genéticos de Ganado y Aves de Corral en 2020, consolidando oficialmente su estatus como "animales de compañía" y no como ganado para consumo humano; al mismo tiempo, el Estado jamás ha promulgado protocolos de inspección sanitaria ni de faenamiento para perros y gatos. Esto implica que, en términos jurídicos, cualquier carne de perro o gato que circule en la sociedad constituye un producto derivado del faenamiento clandestino, carente de inspección y cuarentena. Este enérgico golpe sobre la mesa en el ámbito nacional proporciona, sin duda alguna, el instrumento jurídico más contundente para frenar de manera integral el comercio ilegal de carne de perro y gato desde la perspectiva de la inocuidad alimentaria.
I. El Estado nunca ha otorgado a perros y gatos un "salvoconducto" legal hacia la mesa
Los cerdos, bovinos, ovinos, aves de corral y conejos cuentan con protocolos unificados a escala nacional para su faenamiento y cuarentena. Los caballos, asnos y camellos también se rigen por las Normas de Higiene e Inspección Sanitaria para el Faenamiento de Ganado y Aves de Corral.
Los perros y gatos no cuentan con nada de ello.
No se trata de una omisión, sino de un criterio técnico deliberado que las autoridades competentes han dejado plasmado en documentos oficiales:
2015: La Oficina de la Comisión de Inocuidad Alimentaria del Consejo de Estado fue explícita en su Respuesta sobre la concesión de licencias y la supervisión del faenamiento de perros: los perros en el mercado proceden mayoritariamente de crías particulares en libertad y de orígenes complejos, lo que involucra envenenamientos y robos; el consumo de carne de perro entraña elevados riesgos potenciales para la salud; la cuestión genera una gran atención dentro y fuera del país, y una gestión inadecuada acarrearía graves repercusiones negativas.
2020: El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales publicó el Catálogo Nacional de Recursos Genéticos de Ganado y Aves de Corral, excluyendo de manera expresa a los perros del ámbito de gestión pecuaria, definiéndolos oficialmente como "animales de compañía" y poniendo fin a su tratamiento como "animales productores de carne" bajo la Ley de Ganadería.
2021: En respuesta a las propuestas formuladas por los delegados de la Asamblea Popular Nacional, el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales reafirmó esta postura: China carece de razas caninas reconocidas para carne; la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la inmensa mayoría de los países no contemplan normativas de inspección sanitaria ni de faenamiento para perros; y China no reúne las condiciones para emitir directrices de inspección y faenamiento para la especie canina.
Cuarentena de origen, no de sacrificio: Los perros y gatos únicamente están sujetos a protocolos de cuarentena en origen destinados al traslado de animales vivos, la convivencia como animales de compañía y la prevención mediante vacunación, nunca para enviarlos al matadero.
La Ley de Prevención de Epidemias Animales estipula que los animales y productos de origen animal faenados, comercializados o transportados deben someterse a cuarentena e inspección con arreglo a las disposiciones; solo aquellos declarados aptos pueden recibir el certificado correspondiente y los sellos oficiales. El artículo 34 de la Ley de Inocuidad Alimentaria prohíbe de forma tajante la producción y venta de "carne que no haya sido sometida a inspección conforme a las normas o que no haya superado dicha inspección".
El razonamiento jurídico se sintetiza en un principio incuestionable:
Sin protocolos de inspección para el faenamiento no es posible expedir certificados de conformidad; y sin certificado de conformidad, la carne de perro y gato jamás podrá ingresar legítimamente a la mesa de consumo legal.
La carne de perro y gato que hoy circula en el mercado no es un "producto tradicional": es carne en riesgo sanitario, carente de inspección, sin trazabilidad y sin operadores legalmente responsables. Hay quienes pretenden manipular el hecho de que "el Estado no haya dejado escrito expresamente que prohíbe comerla" para asegurar que "el Estado autoriza su venta". Eso equivale a confundir un vacío legal con una licencia comercial. El gobierno central ha ordenado expresamente "sanciones en toda la cadena para los productos cárnicos", la "coordinación fluida entre la vía administrativa y la justicia penal" y el "intercambio de información interinstitucional". Si esta cadena de fiscalización elude deliberadamente a perros y gatos, la pretendida supervisión de "toda la cadena" quedará reducida a papel mojado.
II. La rabia no es un riesgo abstracto: es un duelo nacional inscrito en las estadísticas de mortalidad
Una vez que se manifiestan los síntomas clínicos de la rabia, la tasa de letalidad roza el 100 %. No existe cura médica y no hay margen para la suerte.
Los datos oficiales sobre enfermedades infecciosas de declaración obligatoria revelan que, tras más de diez años de descensos ininterrumpidos, los casos de rabia en humanos repuntaron en 2024 y aumentaron de nuevo en 2025, notificándose unos 244 contagios y 233 fallecimientos, alcanzando su cifra más alta desde 2020. Los perros constituyen el reservorio infeccioso primordial: a escala global, cerca del 99 % de los casos de rabia humana provienen de perros; a nivel nacional, aproximadamente el 95 % se originan en caninos, mientras que alrededor del 5 % está vinculado a felinos.
La cruda realidad evidencia que:
La población de perros y gatos domésticos en zonas urbanas supera ya los 120 millones de ejemplares; sin embargo, la tasa de cobertura de vacunación antirrábica en perros de compañía se sitúa solo en torno al 70 %, siendo aún más baja en gatos, con apenas un 30 %.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha insistido reiteradamente en que una barrera inmunológica efectiva solo se alcanza cuando la vacunación canina en un área determinada cubre como mínimo el 70 %. China todavía presenta brechas frente a este umbral, mientras que los animales en situación de calle permanecen en un vacío absoluto de prevención epidémica.
China consume anualmente decenas de millones de dosis de vacunas antirrábicas para uso humano tras exposición; pese a ello, no se logra erradicar la enfermedad en las personas. Se vacuna una y otra vez a los seres humanos mientras el reservorio de contagio animal continúa sin clausurarse desde su origen.
Canalizar hacia restaurantes y plazas de mercado a perros y gatos de procedencia desconocida, sin inspección veterinaria, a menudo envenenados, robados o portadores de virus, equivale a servir directamente en la mesa pública la rabia, parásitos, sustancias adulteradas y venenos químicos clandestinos. Esto no es "libertad gastronómica": significa trasladar los costes de salud pública a toda la sociedad, descargándolos sobre los niños que aguardan de madrugada en los centros sanitarios para recibir la vacuna tras ser mordidos, sobre las familias en duelo que no pudieron salvar a los suyos, y sobre el erario público que sufraga año tras año los tratamientos post-exposición.
La conferencia sobre inocuidad alimentaria puso un énfasis determinante en los comedores escolares, la restauración comercial directa, el comercio por internet y las importaciones de alimentos. El mercado negro de carne de perro y gato incurre plenamente en cada uno de estos focos: mascotas sustraídas a sus familias, contrabando transfronterizo, venta en transmisiones en vivo y plataformas de reparto a domicilio, junto a mataderos clandestinos en la periferia urbana.
Si no se aprueba una ley que corte de raíz esta cadena comercial, el vacío sanitario continuará filtrándose permanentemente hacia los platos de los ciudadanos.
III. Defender la línea infranqueable exige una decisión firme: aprovechar la reforma de la Ley de Inocuidad Alimentaria para erradicar las mesas ilegales
En la reunión sobre directrices operativas, el camarada Chen Wenqing, miembro del Buró Político del Comité Central del PCCh y secretario de la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos del Comité Central, demandó perfeccionar el marco jurídico, acelerar la revisión integral de la Ley de Inocuidad Alimentaria y definir con precisión las normas de producción, las licencias operativas y el deslinde de responsabilidades aplicables a los nuevos modelos comerciales.
La World Dog Alliance recomienda incorporar expresamente los siguientes preceptos en esta revisión a fondo:
Establecer con absoluta claridad que los perros y gatos no son materias primas alimentarias y que está prohibido su faenamiento y consumo.
Prohibir que los operadores asuman que los animales sin regulación de inspección son carne exenta de control, bajo el pretexto de que "los departamentos agrícolas aún no han emitido normas de cuarentena y, por ende, no pueden extender certificados".
Garantizar que la articulación entre el ámbito administrativo y el penal abarque toda la cadena ilícita, desde el robo y envenenamiento de perros, pasando por el faenamiento clandestino y el tráfico interprovincial, hasta su comercialización en la restauración.
Vincular la vacunación antirrábica obligatoria para animales de compañía, el control de la fauna callejera y la inspección de mercados cárnicos dentro de una matriz unificada de responsabilidades.
Shenzhen y Zhuhai promulgaron leyes expresas para prohibir el consumo de perros y gatos desde el 30 de marzo de 2020. Un número creciente de municipios ratifica el carácter no alimentario de los animales de compañía en sus ordenanzas de tenencia canina. En un momento en que el gobierno central ha elevado la "inocuidad alimentaria en la punta de la lengua" a la categoría de prioridad política imperiosa, los gobiernos locales pioneros no deben verse frenados por la ambigüedad de las directrices nacionales.
El gobierno central no pronunció textualmente en esta reunión la expresión "prohibir el consumo de perros y gatos". No obstante, proclamó un principio dotado de un peso aún más contundente: defender la línea infranqueable de la inocuidad y seguridad alimentaria.
Una línea infranqueable no es una simple consigna retórica. Significa en la práctica que:
La carne sin normas de inspección de faenamiento no se puede vender;
Los reservorios de enfermedades con una tasa de letalidad cercana al 100 % no pueden ser admitidos como industria de alimentos;
Los animales robados, envenenados o de procedencia ilegítima no tienen cabida en centros escolares, restaurantes ni canales de comercio electrónico.
Los perros y gatos jamás han contado con la habilitación legal del Estado para terminar en la mesa. Lo que hoy se precisa no es más evidencia científica ni mayores razonamientos jurídicos, sino la determinación legislativa para transformar lo que "de hecho no se puede comercializar legalmente" en lo que "por ley está expresamente prohibido comercializar".
La revisión exhaustiva de la Ley de Inocuidad Alimentaria constituye la oportunidad idónea para asentar esta determinación. La World Dog Alliance hace un llamamiento a las autoridades para que aprovechen esta coyuntura histórica y culminen una legislación nacional explícita que prohíba definitivamente el consumo de perros y gatos.




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