Comer felicidad

COMER FELICIDAD (2015)
Producido por
Genlin
Cinematografía por
Tom Curran Hombre-China Ng
Edición de películas por
Ka-Wah Wai
Este documental, perturbador pero veraz, que hace un llamado a la acción sobre la amenaza que representa el consumo y la venta de carne de perro en Asia, comienza con esta cita.
La conmovedora introducción de Eating Happiness exige que el público comprenda la inhumanidad de quienes participan en este brutal e ilegal comercio de perros. Sin duda, esto no es difícil para quienes no podemos comprender cómo hay personas que se permiten cometer semejante crueldad contra estas queridas mascotas. Es, sin duda, un tema que toca la fibra sensible.
El escritor, director y productor Genlin nos guía en un viaje a través de las zonas rurales y los callejones urbanos de Vietnam, Tailandia, Corea del Sur y China para documentar y exponer las horribles realidades del comercio de perros en Asia.
El documental se compone de entrevistas con diversas partes, tanto con quienes se oponen al comercio como con quienes lo apoyan debido a las ganancias que les reporta. Al hablar con un comerciante de perros en Hanói, Vietnam, este explica que es un comercio muy popular en Asia porque es barato y, por lo tanto, genera considerables beneficios. La carne de perro se importa de Tailandia, fuera de Vietnam, para satisfacer la demanda.
La inhumanidad de este comercio es evidente. La narración incluye fragmentos perturbadores y desgarradores de perros atacados, robados o asesinados.
Resulta impactante descubrir que 30 millones de perros son sacrificados anualmente para alimentar este comercio ilegal, y que el 70% de ellos son perros robados a sus dueños. El documental también incluye imágenes de activistas deteniendo camiones que transportaban perros enjaulados y que intentaban traficarlos, salvando así a miles de animales. Algunas partes del documental muestran esperanza al evidenciar que hay personas que se esfuerzan por evitar que esto continúe.
Genlin logra resaltar la diferencia cultural entre estos cuatro países y Estados Unidos, ya que la película muestra cómo los perros son especies en peligro de extinción en China en comparación con otras partes del mundo donde son considerados los mejores amigos del hombre. Las bellas imágenes de vastos paisajes rurales deshabitados contrastan drásticamente con las áreas urbanas e industrializadas documentadas, donde el comercio de perros es especialmente frecuente, y con la cruda realidad de la situación en Asia.
Genlin explica al final del documental que su misión en la vida es ser el defensor de los perros. Es evidente que ha realizado un estudio brutal, a veces excesivamente dramático, de la grave violencia y el abuso que sufren los perros a manos de estos
Comerciantes malintencionados. Parece que el objetivo principal de este proyecto es obligar al público a reflexionar sobre las impactantes y perturbadoras imágenes de la película y a pensar en la sociedad, la humanidad y la necesidad de un cambio.
Todos los beneficios netos de Eating Happiness se donarán a organizaciones benéficas relacionadas con los perros.
Reseña de la crítica


Fotos de la película

























