Propuestas legislativas y políticas complementarias relativas a la normativa municipal de Pekín sobre la gestión de la tenencia de perros (borrador)
World Dog Alliance ha presentado recomendaciones legislativas complementarias sobre el Reglamento de Gestión Canina de Beijing (borrador) . El texto completo de la carta es el siguiente:
Recomendaciones legislativas complementarias sobre el Reglamento de Gestión Canina de Beijing (Borrador)
Al Comité Permanente del Congreso Popular Municipal de Pekín:
El 29 de julio de 2026, la 25.ª Sesión del Comité Permanente del XVI Congreso Popular Municipal de Beijing llevó a cabo una segunda deliberación sobre el borrador del Reglamento de Gestión Canina de Beijing . Hemos examinado detenidamente el borrador y hemos observado mejoras positivas en cuanto al fortalecimiento de las responsabilidades de los dueños de perros, la estandarización del comportamiento canino en lugares públicos, la implementación de la gestión de la identificación electrónica y el aumento de las sanciones por incumplimiento legal.
Anteriormente, el 19 de abril de 2026, presentamos recomendaciones escritas sobre el Reglamento de Gestión Canina de Beijing (Borrador de Revisión) . Considerando el segundo borrador de deliberación, presentamos nuevamente recomendaciones legislativas complementarias para su consulta durante la revisión:
Recomendamos añadir explícitamente disposiciones que "prohíban el consumo de perros" en el proyecto de reglamento que rige la prohibición de la crueldad y el abandono animal.
Esta recomendación se ajusta al consenso social imperante y a la clasificación nacional de los perros como animales de compañía, refleja la trayectoria principal de la gobernanza urbana y la civilización modernas, y posee una necesidad práctica sustancial y una viabilidad legislativa:
1. Creación de un sistema de responsabilidad lógicamente completo dentro del borrador
El segundo borrador de deliberación ya ha clasificado el "maltrato animal que provoque discapacidad, muerte o graves consecuencias para la salud pública" como motivo para la prohibición de por vida de poseer perros. El consumo de carne de perro es, intrínsecamente, la forma más grave de maltrato animal, inherentemente relacionada con actos de abuso y abandono. Si la normativa se limita a prohibir el abuso y el abandono, sin mencionar el consumo, se crea una laguna lógica institucional. Prohibir explícitamente el consumo hará que el marco de responsabilidad sea integral, coherente y consistente.
2. Alinearse con la Clasificación Nacionalmente Establecida de Animales de Compañía
En 2020, el Catálogo Nacional de Recursos Genéticos Ganaderos y Avícolas del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales excluyó a los perros de la clasificación de ganado y aves de corral, reconociendo explícitamente su condición de "animales de compañía". Si la legislación local incorpora esto a las normas de manejo canino, contribuirá a poner en práctica esta determinación a nivel nacional y a consolidar firmemente la naturaleza no alimentaria de los animales de compañía.
3. Mejora de la gestión del ciclo de vida completo de la cadena.
El borrador introduce un sistema de identificación electrónica que permite la trazabilidad completa de los perros a lo largo de su registro, vacunación y supervisión rutinaria. La prohibición explícita del consumo, junto con este sistema, cerrará posibles vías para el comercio ilícito y el sacrificio clandestino, reforzará la eficacia regulatoria de la identificación electrónica y ayudará a mitigar los riesgos para la salud pública asociados.
4. La importancia ejemplar de la legislación de las capitales
Shenzhen y Zhuhai ya han promulgado normativas municipales que prohíben explícitamente el consumo de perros y gatos, con una aplicación estable y eficaz. Como capital del país, las decisiones legislativas de Pekín ejercen una poderosa influencia. Incorporar disposiciones similares en la normativa sobre la tenencia responsable de mascotas no solo reforzará la cultura de la tenencia civilizada de animales, sino que también sentará un precedente invaluable para otras ciudades del país.
Comprendemos perfectamente que el objetivo principal de las normas sobre la gestión de perros es regular la tenencia responsable de mascotas y mantener el orden público. Sin embargo, en el contexto del progreso social actual, ampliar adecuadamente el alcance de la protección fundamental de los animales de compañía no entra en conflicto con los objetivos más amplios de dichas normas; al contrario, realza su papel como símbolo de la civilización moderna.
Instamos respetuosamente a su estimado comité a que tenga plenamente en cuenta las recomendaciones anteriores durante las deliberaciones y revisiones posteriores.






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