El "Ranking de Ciudades Amigables con los Animales" de Taiwán entra en la fase de análisis; la WDA se centra en los indicadores de gestión de perros y gatos.
- 5 may
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Este año, la World Dog Alliance (WDA) se ha asociado con varios grupos de bienestar animal en Taiwán para promover el "Proyecto de Evaluación de Ciudades Amigables con los Animales 2026". Este proyecto utiliza un sistema de indicadores alineado con los estándares internacionales para examinar las acciones reales de los gobiernos locales en materia de protección animal. Además de abordar las preocupaciones públicas de larga data sobre la implementación de políticas, se espera que esta evaluación sirva como una referencia importante para observar las capacidades de gobernanza local antes de las elecciones municipales y de condado de fin de año.
La evaluación envió cuestionarios a los 22 condados y ciudades de Taiwán. La mayoría de los gobiernos locales ya respondieron y el proceso de evaluación entró oficialmente en la fase de análisis. Se espera que los resultados se publiquen el 4 de octubre, Día Mundial de los Animales.
A juzgar por el estado de las respuestas, comienzan a surgir diferencias. Los condados de Hsinchu, Chiayi y la ciudad de Chiayi aún no han respondido; mientras que los condados de Lienchiang, Penghu y Changhua sí lo han hecho, pero no han proporcionado respuestas específicas sobre los indicadores. Esta discrepancia refleja no solo diferencias en los procedimientos administrativos, sino también inconsistencias en la importancia y la respuesta a los problemas de protección animal en las distintas regiones.
El marco de evaluación general toma como referencia el Índice Mundial de Protección Animal (IPA) de la Organización Mundial para la Protección Animal (OMP), que abarca el bienestar y los derechos de los animales, y está diseñado con 9 temas principales y 37 indicadores. Entre ellos, la WDA presta especial atención a la "Gobernanza de los Animales de Compañía" en relación con perros y gatos, ya que estos indicadores reflejan de forma más directa los detalles y la calidez de la gobernanza urbana cotidiana.
En cuanto al contenido, los indicadores van más allá de la mera existencia de regulaciones; analizan el funcionamiento del sistema. Por ejemplo, en lo que respecta a los refugios y la adopción, el enfoque no se centra únicamente en los mecanismos básicos de los refugios públicos, sino también en si se han establecido diversos canales de adopción, si existe capacidad para albergar perros ancianos o heridos, y si los voluntarios y la comunidad pueden participar de forma constante. Estos detalles determinan si una ciudad ha avanzado más allá de la simple gestión de refugios hacia un sistema más integral para la colocación y resocialización de animales.
La gestión de la población animal es otro aspecto crucial. El hecho de que las tasas de registro y esterilización de perros y gatos alcancen ciertos estándares, así como la implementación de programas comunitarios de acogida y gestión de perros callejeros, influye directamente en si el problema de los animales callejeros se agravará o no. Si bien estas prácticas están bastante consolidadas a nivel internacional, su aplicación varía según el lugar.

Igualmente importantes son la gestión de los recursos y el diseño del espacio público. Por un lado, ¿están los condados y las ciudades combatiendo activamente la cría y venta ilegal de animales y mejorando el cuidado a largo plazo de los perros enjaulados? Por otro lado, ¿están dispuestos a planificar zonas de actividad para mascotas en los espacios urbanos, permitiendo una convivencia más armoniosa entre personas y animales? Estos indicadores, aparentemente dispares, apuntan en realidad a una misma conclusión: si los animales están incluidos en la gobernanza urbana, en lugar de estar excluidos.
Los análisis preliminares muestran que la mayoría de los condados y ciudades han establecido sistemas básicos, incluyendo ordenanzas de autogobierno para la protección animal y plataformas de divulgación de información. Sin embargo, en la práctica, persisten diferencias significativas en la sofisticación de los mecanismos de adopción, la profesionalización de la gestión del comportamiento y la capacidad de planificación para la colocación a largo plazo. Esto también significa que la protección animal en Taiwán está pasando de la etapa de "si se está llevando a cabo" a la de "con qué eficacia se está llevando a cabo".
Para la World Dog Alliance, la importancia de esta selección no radica en una simple clasificación, sino en el uso de un conjunto de indicadores comparables para visibilizar y debatir la situación de la gobernanza en diversos lugares, lo que a su vez exige mejoras. A medida que la protección animal se integra gradualmente en la evaluación sistémica y el escrutinio público, la respuesta de los gobiernos locales se convierte en parte de la propia gobernanza.
Tras el anuncio de los resultados de la selección, las diferencias entre condados y ciudades se harán más evidentes y servirán de base para futuros ajustes en las políticas. La transformación de los animales de compañía, como perros y gatos, de objetos de gestión a miembros de la sociedad que se tienen en cuenta, será un tema importante en la siguiente etapa de la gobernanza urbana.
En definitiva, la forma en que una ciudad trata las vidas silenciosas suele revelar más sobre el tipo de sociedad en la que elige convertirse que cualquier eslogan.




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